Por Lic. Pedro N. Guzmán
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| Pedro N. Guzmán. |
Manoguayabo,
Santo Domingo Oeste.- Hoy en día estamos viviendo un tiempo
que no nos deja mucho espacio al optimismo.
La pobreza aumenta, disminuye la
población económicamente activa (PEA), la delincuencia nos arropa, la calidad
de la educación decrece, los estudiantes
abandonan las aulas, no hay servicios públicos de calidad, en los periodos
electorales, nos saturan con ofertas electorales que prometen salvarlo todo.
Sin embargo, terminamos eligiendo al que
consideramos menos malo, sabiendo que no contribuirá a solucionar nada.
Lo peor de todo, a mi juicio, es la
apatía que presentan los ciudadanos, exigen que todo sea bueno, pero no están
dispuestos a hacer nada para que esto suceda.
Manoguayabo es una comunidad que, históricamente,
se ha caracterizado por mantener el concepto de ciudadanía, muestra de esto es
que aquí se fundó la primera cooperativa del país, la misma, construyó su
primer local con el aporte de la comunidad, donde cada socio aportó un block. Con
mano de obra solidaria construyeron su primer local, lo mismo ocurrió con la
parroquia nuestra Señora del Rosario, el Liceo secundario las Américas y la
iglesia de Pueblo Chico, entre otros tantos casos que pudiera citar.
Lamentablemente, la identidad de las
personas, con relación a su pueblo, se va perdiendo. Hoy día las personas solo
van a los lugares donde perciben que pueden obtener dadivas materiales, de ahí
el éxito de la politiquería clientelista.
La gente no apoya, como debería las
actividades sociales, educativas y culturales ni a las instituciones que las
promueven.
Pienso que es justo demandar del Estado,
servicios de calidad, seguridad ciudadana, para los civiles; trabajo, energía
eléctrica, etc. Pero, creo, también, que todos y todas debemos empoderarnos de
los procesos, romper con los lazos de la dependencia estatal, dejar de esperar
que otros mejoren nuestras condiciones y estar dispuestos, nosotros mismos, a
hacer que las cosas funcionen, aportando nuestro tiempo, nuestro talento y
hasta nuestros recursos económicos.
No debemos olvidar que la unión hace la
fuerza y que una carga llevada por muchos es más ligera.
Los manoguayaberos debemos estar
dispuestos a colaborar con nuestras escuelas y colegios, nuestra sociedad
socorro mutuo, nuestro carnaval, nuestro torneo intercalles de softbol, nuestro
club deportivo Malanga, la fundación Juan Guzmán, nuestras iglesias, juntas de
vecinos y con nuestra emblemática Cooperativa de Ahorro, Crédito y Servicios
Múltiples Manoguayabo, Inc.
Esto lo podemos hacer siendo más
participativos, inmiscuyéndonos más en lo que como sociedad nos atañe, siendo
críticos internos. No hay dudas de que todos juntos, de manera integrada,
podemos hacer de nuestra comunidad la más grande de todas, y sentirnos,
verdaderamente, orgullosos de ser manoguayaberos.